Desde el balcón, vi la ensenada, el faro, el mar, la luna despidiéndose de la mañana. Amaneció y el sol castigó mis párpados, y pude verme a mi misma como un monstruo, cansado de ser.
un lugar no digo un espacio hablo de qué hablo de lo que no es hablo de lo que conozco no el tiempo sólo todos los instantes no el amor no sí no (A. Pizarnik)